¿Dónde está y quién tiene la fortuna del extesorero de Hugo Chávez?

El valor de los 35 relojes de lujo, seis mansiones en Florida, 13 vehículos de alta gama y 17 caballos incautados a Alejandro Andrade, extesorero de Hugo Chávez, no significa nada comparado con los 1.000 millones de dólares que aceptó el boliburgués en sobornos. La Justicia estadounidense le confiscó todos esos bienes. También el contenido de nueve cuentas bancarias distribuidas por EEUU y Suiza. Se le acabó la dolce vita. Pero ¿se podrá recuperar para los venezolanos todo este capital vinculado a la corrupción? La Asamblea Nacional venezolana debate una ley para que así sea.

Tras conspirar con empresarios venezolanos, Alejandro Andrade, extesorero de Hugo Chávez, aceptó sobornos entre 2007 y 2017 por unos 1.000 millones de dólares. Eso dice el documento de aceptación de culpabilidad que firmó el boliburgués en diciembre de 2017 y que salió a la luz recientemente. ¿A cuánto asciende la fortuna personal de Andrade? Amigos de Andrade y algunos exasesores de los tiempos de la Tesorería lo montan en cifras mínimas de 2.000 millones de dólares. Los hay que suben la apuesta hasta los 3.000 millones de dólares, según fuentes citadas en este artículo de ALnavío.

Parece casi imposible acumular tanto dinero en tan poco tiempo. Y esa medida supone que hoy Andrade posea más que Gustavo Cisneros, que Oswaldo Cisneros, que Lorenzo Mendoza, que Umberto Petricca, quienes han trabajado por años en las empresas que heredaron o formaron, consolidando paso a paso lo que poseen.

Los sobornos que aceptó Andrade incluyen 35 relojes de lujo, cuyo valor en el mercado superaría en total los dos millones de dólares. También seis mansiones en Florida con un precio estimado en unos 30 millones de dólares, según el portal de inmuebles Redfin.com. Aunque pareciera alta, esta cifra no le llega (por mucho) al récord que ostenta la casa de lujo de un banquero venezolano en Florida: 80 millones de dólares. Una casa que visitó Andrade. Y se le abrieron los ojos. Andrade quería tener casas así. /Lea la nota completa en ALnavio/