El crudo relato de la madre del mayor del Ejército venezolano que apoyó a Guaidó

María Elena Martínez de Parra cumplió hace cinco días 79 años. Tiene marcapasos y está enfrentando un cáncer de seno. Ante la imposibilidad de tratárselo en Venezuela, por la ausencia de las quimioterapias y las radiaciones, se fue con su esposo a hacerse el tratamiento a una ciudad colombiana, a pocos kilómetros de la línea fronteriza.

A los días de haberse ido, un grupo de funcionarios de los cuerpos de inteligencia, fuertemente armados, llegaron a su casa, la Quinta Sinajai, ubicada en la urbanización Monumental de San Cristóbal, en la frontera de Venezuela con Colombia. Rompieron la cerradura, entraron a la vivienda y robaron y destruyeron todo. Ahí permanecen desde el 3 de abril.

El único delito de María Elena y de su esposo Hugo Parra Piña es ser los padres del mayor del Ejército Hugo Enrique Parra Martínez, de 42 años, el oficial activo de mayor grado que atravesó el puente Tienditas, entre Venezuela y Colombia, el 23 de febrero 2019, para desconocer a Nicolás Maduro y reconocer a Juan Guaidó como su Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. “No tengo para hacerme las radioterapias y le pido ayuda al presidente de Colombia, porque no tengo, sinceramente, y quiero vivir”.

La vivienda allanada y ocupada por los funcionarios de inteligencia del régimen venezolano está a nombre de los padres del mayor y ha sido el esfuerzo de años de trabajo. La señora cuenta que trabajó 35 años con el Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), un organismo fundado por el maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa. “En esa casa eduqué a mis hijos, todos profesionales”.