ULA Táchira queda con menos de 900 estudiantes en sus aulas, revela vicerrector

Alumnos que se van o que quieren estudiar carreras que, creen, en el extranjero le abrirán la puerta profesional, profesores y personal administrativo que también se van o solicitan permisos para ir a trabajar a otros países, instalaciones a media máquina porque el presupuesto del 2018 es deficitario y notablemente afectado por la hiperinflación, es parte del resumen que se puede hacer de la vida diaria dentro del Núcleo del Táchira “Dr. Pedro Rincón Gutiérrez” de la Universidad de Los Andes y que, pese a todo esto, seguirá de puertas abiertas a la sociedad como es su filosofía.

La anterior descripción la hace el vicerrector-decano Alfonso Sánchez Nieto, quien pese a los nubarrones se muestra optimista: “Hemos sobrevivido a dos revoluciones, a guerra y aunque este es el momento más difícil que tiene la universidad, seguimos sobreviviendo y cada quien la defenderá en su trinchera, en el lugar que le corresponda”.

El profesor Alfonso Sánchez, con cifras en mano, habló en el foro de Diario La Nación sobre lo que se vive en la universidad que en el Táchira forma educadores, médicos, comunicadores sociales, administradores y contadores ya no solo para Venezuela sino para muchos países del mundo.

Sánchez Nieto señaló que la situación presupuestaria real de la Universidad de Los Andes núcleo Táchira en estos momentos es la misma de todas las universidades y es la misma situación que está viviendo el país. “Nosotros recibimos un presupuesto deficitario, reconducido. De lo solicitado, del 100 % para el funcionamiento del año 2018, solo hemos recibido el 30 %. Y a este déficit, debemos hacerle el agregado de la hiperinflación que lamentablemente nos desgasta”, dijo.

“Yo estoy muy preocupado, se puede decir que hasta angustiado con la realidad que pasa en el país, pues la universidad es reflejo de lo que sucede en el país. El éxodo de estudiantes en nuestra universidad es alto, teníamos alrededor de 5.000 estudiantes y tenemos ahora 2.850 y de eso logramos que estén permanentemente en la universidad cerca de 900. La matricula que se hizo para ofertar las diversas carreras no llenaron las expectativas y nos tocó crear un mecanismo como fue crear el promedio de nuestra base da datos para abrir cupos a ver si podemos llenar los existentes”, sentenció.

Para leer la entrevista completa visite La Nación

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